lunes, 8 de febrero de 2016


La danza contemporánea en México, en crisis

Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas



A fines de los 70´s y en las décadas siguientes, surgieron en México una infinidad de grupos, coreógrafos(as) y bailarines(as) de danza contemporánea que deseaban crear sus propias propuestas y abrir nuevos espacios para realizar su arte; por lo que nacieron varios grupos independientes, es decir, que no recibían subsidios gubernamentales, (como en aquel entonces el Ballet Nacional de Guillermina Bravo, El ballet Independiente de Raúl Flores Canelo y Ballet Teatro del Espacio de Michael Descombey que gozaban de estos subsidios) aunque sí recurrirían a las instituciones culturales y artísticas para contar con espacios adecuados y foros para difundir su trabajo.

La Danza Contemporánea, como dice Harald Kreutzberg “tiene como objetivo el abandono de ciertas leyes técnicas a favor de una comunicación más francamente emocional y atmosférica.”

El contemporáneo, nace como la mayoría de los demás tipos de danza del ballet clásico. Sin embargo, su principal concepto es romper con la rigidez del clásico, y a diferencia de éste que tiene una técnica estrictamente establecida, las coreografías de danza contemporánea se basan en gran parte en la exploración y libertad de movimiento a partir de ideas y sentimientos más que en formas y figuras ya definidas, el bailarín hace uso del suelo del escenario y el aire, ya sea en caídas, cargadas o elementos para suspenderse, además se utilizan también foros al aire libre u otro tipo de espacios no tradicionales como espacios alternativos, incluso se utilizan las calles para intervenir en los espacios públicos.


La complexión de los bailarines de danza contemporánea aunque es atlética y entrenada, no se exige estrictamente una fisonomía y complexión como la de los bailarines clásicos, así mismo se baila descalzos o de acuerdo al calzado que la coreografía requiera, a diferencia de las zapatillas forzosas en clásico o el piso estrictamente de duela o linóleum; y el vestuario es de acuerdo a la historia que la coreografía cuenta.

Dentro de la danza contemporánea se narran historias diferentes a las que se plasman en las obras de ballet clásico, puesto que se representan aspectos de la vida cotidiana, de crítica social, fantasías, sueños, pero no siempre las clásicas historias bonitas de príncipes y princesas. La música que se puede utilizar es infinita, pues va desde una pieza original (del género que se requiera), el silencio, atmósferas, etcétera, según la coreografía lo demande.

Como podemos ver, el campo de creación en la danza contemporánea resulta infinito, pero… ¿Por qué en México se habla de una crisis en el ámbito creativo y también en la creación de públicos?

Por desgracia, a lo largo de la historia y conforme ha ido avanzando el tiempo, los coreógrafos(as) han tratado de “innovar” tanto que se han olvidado en algunas ocasiones de que en las coreografías sea cual sea la historia que se narre, deben estar compuestas por danza y técnica, y han caído en la abstracción, en lo conceptual, en la no danza, en el silencio y en la inmovilidad, y aunque la inacción también tienen una acción; se ha perdido la esencia de la danza como tal, haciendo que resulte extraño o poco entendible al público, y es que de por sí la formación de públicos para danza en México es precaria, aún más para danza contemporánea puesto que la cadena entre la creación y producción de obras, la creación públicos y difusión de las obras, no se está engranando de manera tal que de un buen resultado, sino que se está alejando al público de la danza contemporánea y es que a veces ni la misma gente del gremio termina entendiendo por completo la obra.

Se habla de una crisis en el ámbito creativo debido a los aspectos anteriores, y prueba tal de esto, es que el año pasado se tuvo el desafortunado suceso de que por falta de contundencia, calidad, investigación y compromiso, el jurado del Premio Nacional de Danza INBA-UAM Guillermo Arriaga, fue declarado desierto; un suceso que dejó un trago amargo para todos los participantes y para la comunidad de danza en general. Críticas, puede haber muchas y los expertos pueden opinar mil cosas al respecto, pero es un hecho que la gente no tiene el interés de ir a ver danza contemporánea y que sigue anteponiendo ir a ver un cuento de hadas en puntas donde todo es perfecto o un divertido y alegre zapateado.

Ambas visiones ya son cuestión de gustos, sin embargo, los creadores de danza contemporánea tienen un reto muy importante, lograr tocar corazones y fibras de un público amplio que no sólo se enfoque a los mismos de siempre o del gremio, sino al público en general, que sean sensibles en cuanto a lo que a la gente le gustaría ver en el teatro, que hagan coreografía, no una inacción en el escenario que está claro que no ha funcionado para formar públicos nuevos.

De igual manera, como sabemos nuestras políticas culturales en el país no son de ayuda y el reto al que se enfrentan principalmente las compañías independientes es no sólo en la creación de sus obras, sino en tener espacios dignos para ensayo y posteriormente para poder presentarse, la mayoría de los espacios ya están sujetos a convocatorias por lo que obtener uno de ellos ya no está garantizado y una vez que se logra obtener donde tener una serie de presentaciones o temporada, está el trabajo de gestión y difusión sumado a la poca cultura de consumo de danza en México.

El panorama es difícil en nuestro país, pero si los creadores hacen uso de la infinidad de elementos de los que está dotada la danza contemporánea, se abstraen menos, piensan más en los bailarines, en el proceso creativo y en lo que quieren hacerle sentir al público más allá de un conceptualismo y abstracción que aunque está de moda, no da resultados, quizá entonces el contemporáneo inmerso en esta crisis, pueda salir del bache. 

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lunes, 25 de enero de 2016

El panorama de la cultura en declive este 2016

Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas

A escasas semanas de haber iniciado el año, nos encontramos con una situación nada favorable para la cultura en México. El gobierno está realizando una serie de reformas para “mejorar” el arte y la cultura en nuestro país; sin embargo, bajo un análisis realista, resulta poco favorable tanto para los creadores, como para los consumidores.
 
Y es que entre la desaparición del CONACULTA, la creación de la nueva Secretaría de Cultura a nivel federal, el conflicto del nuevo contrato de los bailarines de la Compañía Nacional de Danza, la desaparición de la Banda Sinfónica Mixteca en Puebla, entre otros, el panorama del arte y la cultura en México se torna desalentador.

La noticia de la nueva Secretaría de Cultura sorprendió a muchos desde finales del año pasado, y seguimos en espera de qué es lo que pasará con esta nueva institución puesto que la situación no se termina de ver clara. Las autoridades argumentan que esta nueva institución no implicará un gasto  extra en el presupuesto, debido a que todos lo bienes, recursos materiales, financieros y humanos, así como documentación y archivos del CONACULTA, se transferirán a ella.
Sin embargo, aún no se cuenta con un reglamento interno de esta institución y diversos académicos han manifestado su inquietud pues argumentan que la creación por decreto de la Secretaría de Cultura es violatoria debido a un vacío legislativo por la ausencia de una ley reglamentaria que regule y delimite las acciones de dicha Secretaría y su titular, dándole libertad absoluta sobre la disposición del patrimonio cultural del país. Hecho que es cierto, pues aún no se tiene un reglamento interno para la nueva Secretaría.

Además, se teme por el uso del patrimonio cultural pues le restará facultades al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y tiene la intención de concesionar el patrimonio cultural a manos privadas, hecho que como sabemos en México no resulta raro, pues… ¿qué no se ha concesionado a la iniciativa privada?.  Otro punto importante es qué pasará con el FONCA. Y lo que llama más aún mi atención, se habla de un acceso a la cultura para todos, pero todos vimos los exorbitantes aumentos de precios en el acceso a los museos, a inicios de este año, algo que resulta contradictorio pues, ¿no se pretende un acceso a TODOS a la cultura?

Otra noticia que ha ocupado nuestra atención en los últimos días, es el conflicto que existe en la Compañía Nacional de Danza, pues desde el año pasado se han denunciado abusos de poder por parte de la directora Laura Morelos; y la desagradable sorpresa que se llevaron los bailarines al regresar a sus actividades en este enero y se les negó el acceso a las instalaciones si no firmaban su nuevo contrato, el cual fue modificado sin previo aviso y negociación. Existen  tres aspectos importantes que se modificaron: ya no los ven como trabajadores sino como “prestadores de servicio”, ahora lo basan en un código civil y no en la Ley Federal de Trabajo, y por último, los desligan de los grupos artísticos del INBA, entre otras cláusulas modificadas, a lo cual los bailarines se negaron a firmar, porque si el anterior contrato era débil este no garantiza nada.
Después de eso, se iniciaron negociaciones con autoridades del INBA el pasado jueves y viernes, luego de que el Instituto cedió en peticiones de los bailarines, sin embargo, dejarían fuera a dos bailarinas (una de ellas representante de los bailarines) por no tener el peso adecuado para bailar en la compañía, aspecto que se había tratado y acordado que se les darían 3 meses a partir de enero para alcanzar el peso establecido y lo cual en estos momentos no está siendo respetado; representando esto un abuso de poder de su directora así como falta de respeto, malos tratos, e incluso agresiones para con los bailarines, por lo que se pide la renuncia de Laura Morelos.
Los bailarines de la Compañía se manifestaron pacíficamente este domingo en la explanada del Palacio de Bellas Artes interpretando algunos fragmentos de “El Lago de los Cisnes” y “Sinfonía para nueve hombres” pues lo que piden es poder bailar en condiciones dignas como cualquier trabajador.

El INBA ofreció un plática más para poder llegar a un acuerdo, pues esta situación evita que se inicien las actividades y el trabajo se frene, lo que es preocupante para las próximas temporadas de la Compañía.

Otra situación que resulta deplorable es la desaparición de la Banda Sinfónica Mixteca creada hace casi una década y conformada por 55 músicos de origen indígena, la cual fue desaparecida para beneficiar a la orquesta de TV Azteca. El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla (CECAP), dio a conocer la información de manera atropellada durante el último pago de quincena a los músicos, quienes compartieron escenario con intérpretes de la talla de Lila Downs y Susana Harp. Una semana después, el gobierno les recogió sus instrumentos que durante el sexenio pasado fueron entregados como parte de su primer salario, para entregarlos en donación a la nueva Orquesta Estatal que se conformó con la empresa TV Azteca, que ofreció su primer recital en la inauguración de la Casa de Música de Viena en Puebla.
Representantes del CECAP dijeron a los músicos que tenían que entregar sus herramientas de trabajo, pues serían entregados al museo dedicado a la música.
Además de ello, no se les liquidó conforme a derecho, no se les pagó aguinaldo ni se les ofreció una alternativa de trabajo. A lo cual las autoridades correspondientes no han respondido.

Como vemos, el panorama para el arte y la cultura en México en este 2016 va en declive. Y aunque bien es cierto que el arte y la cultura no la crean ni la destruyen las instituciones, si representan un puente en el rezago de estos pilares en nuestro país.

lunes, 28 de diciembre de 2015


Mitos y rumores de la danza


Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas 
Existen diversos mitos y rumores alrededor de la danza y los bailarines, muchos de ellos en ocasiones hasta resultan graciosos, sin embargo, resulta importante aclararlos.

1.     Los bailarines no se alimentan bien

Esta es una creencia que mucha gente tiene, pues la dieta del bailarín siempre ha estado en tela de juicio, sin embargo, eso solo es un rumor, se debe tener una alimentación muy buena y saludable para poder tener energía y salud para aguantar las horas de entrenamiento, ensayos y funciones. Si bien es cierto que algunos se abstienen de comer ciertas cosas, eso no quiere decir que no se alimenten bien, sino todo lo contrario.

2. La danza no es una profesión

Es verdad que muchos inician en la danza tomando ésta como un pasatiempo, y muchos así es como se conservan tomando clases de danza, como una actividad extra, sin embargo, la danza si es una profesión, requiere años de estudio y preparación teórica y práctica, y existen diversas escuelas profesionales que cuentan con una formación sólida y que forma a bailarines profesionales que podemos disfrutar en cada espectáculo de danza al que asistimos.

3. La danza es fácil

Es común que como la danza no es considerada como una profesión seria, muchos piensen que es fácil de hacer, sin embargo, se necesita de mucha coordinación, fuerza, elasticidad, musicalidad, concentración y claro hacer que todo esto en conjunto parezca fácil, aspectos que requieren de años de práctica para que se hagan como algo natural.

4. Se debe ser muy delgado y elástico para ser bailarín

Se tiene la falsa creencia que si no se es muy delgado no se puede ser bailarín, sin embargo, no es algo indispensable puesto que tiene que ver más la agilidad mental y física de la persona, así como la convicción de querer ser bailarín, pero ser muy delgado no es una característica indispensable, sino tener un cuerpo sano y apto para la danza. La elasticidad es importante, pero tampoco es una limitante para poder ser bailarín.

5. Los bailarines piensan con los pies

Muchas personas creen que los bailarines no son inteligentes o que no requieren de mucha capacidad mental para poder ejecutar su profesión. Lo cierto es que como hemos visto, se necesita mucha destreza física y mental para ejecutar las coreografías y secuencias. Y actualmente la mayoría estudia otra carrera aparte de la danza, de esta manera tanto en la danza como en su carrera alterna, se puede ver que los bailarines desarrollan su actividad cerebral como las demás personas, es más, el solo hecho de practicar danza hace que desarrollen diversas actividades que benefician al cerebro.

6. Se necesita tomar clases de danza desde muy pequeño para ser bailarín

Es verdad que es importante desarrollar capacidades físicas para bailar desde temprana edad, especialmente si se habla de danza clásica, pero tampoco es una regla general, ya que si se tiene un cuerpo con condiciones físicas favorables para la danza, en pocos años y con buen entrenamiento se puede formar un buen bailarín; y si no se tiene un cuerpo con grandes condiciones para la danza, si se cuenta con un buen entrenamiento, mucha constancia y disciplina, se pueden obtener muy buenos resultados.

En el camino quizá encontremos más, lo cierto es que mitos y rumores alrededor de todas las profesiones siempre habrá, pues es difícil conocer todo a cerca de todo, lo importante es ir conociendo el maravilloso mundo de la danza poco a poco.

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martes, 8 de diciembre de 2015


¿Qué se necesita para ser un bailarín profesional?

Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas

Todas las profesiones requieren de una preparación para poder ejercerse en el campo laboral, y aunque muchas veces el ser bailarín no se considere como un trabajo formal o real, es bien sabido que sí lo es, pues para poder estar dentro del medio de la danza se necesita ser un profesional de ésta.

Pero qué es necesario para ser un bailarín profesional. Pues bien, a pesar de que muchos bailarines no tengan un título profesional de danza, no significa que no puedan hacer de ésta su profesión y forma de vida, sin embargo, sí es necesario prepararse tomando buenas clases de danza, de acuerdo a la especialidad a la que quieran dedicarse aunque hoy en día, sabemos que el reto es aún mayor, pues ser bailarín de una sola especialidad ya no es una opción, pues actualmente la versatilidad y capacidad de interpretar y ejecutar cosas totalmente distintas, es una exigencia de la profesión.

Una vez que se ha tenido una formación sólida, es importante considerar diversos aspectos que en muchas ocasiones desde la formación se van haciendo notar, pero que se intensifican a la hora de entrar al mundo laboral.

Las audiciones y ensayos son el pan de cada día, el tener una buena relación con los compañeros, directores y gente del medio de la danza, es clave para tener trabajo, el darse a conocer por ser un bailarín responsable y entregado cuenta más que ser solo virtuoso, pues este medio es muy pequeño y todo se sabe. Tener una actitud de que ninguna puesta en escena o papel es pequeño y que todo escenario merece el mayor respeto y  esfuerzo, es una actitud profesional. Es importante estar consiente que el camino no es fácil, que así como hay éxitos y satisfacciones también habrá lágrimas y frustraciones, que tal vez no a todos les guste nuestro trabajo, estilo y/o manera de bailar, pero eso no debe ser un freno, sino un motor por ser mejor cada día, y no para complacer al director o los compañeros, sino, como diría Barishnikov, para bailar mejor que nosotros mismos.

Saber que los días en que una persona con un horario fijo de oficina descansa o que incluso tal vez sean días festivos o de descanso oficial, muchas veces son los días en que más trabajo hay para los bailarines y estar dispuesto a sacrificar fines de semana, tiempo con la familia, o días de descanso, es un aspecto que se debe tomar en consideración, pues muchas veces la profesión lo exige. Es necesario tener un carácter de determinación para hacer las cosas, pues en la danza los logros que se obtienen son por uno mismo y es en unos minutos en los que se demuestra si se puede o no realizar el trabajo, cada función aunque sea el mismo repertorio nunca es igual y no hay vuelta atrás, o se aprovecha ese momento y se tiene el 100% de concentración o será fácil que los errores salgan en el escenario, aspecto que no se podrá corregir salvo en la siguiente función si es que la hay; es por ello que en cada compás de la música se debe estar concentrado y consiente de lo que se está realizando, tener un sentido musical y capacidad interpretativa son cosas fundamentales para tener un buen desempeño.

Estar dispuesto a enfrentar nuevos retos, aprender cosas nuevas, trabajar bajo presión, aprenderse las secuencias rápidamente, ser práctico, tener actitud de compañerismo y sobre todo ser humilde, son aspectos clave para ser un profesional de la danza.     

Bailar no es fácil, pues como dicen, la danza es muy celosa le dedicas mucho tiempo, dinero y esfuerzo, y los resultados que se obtienen serán en base a la dedicación que se le ha puesto, no siempre se tendrá lo que se quiere, el papel deseado o incluso estar en la compañía deseada, pero eso no significa que no importa seguir esforzándose, la danza significa eso, constancia y perseverancia, si fuera fácil cualquiera lo haría.


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viernes, 6 de noviembre de 2015


Cambios en la estética de la bailarina de ballet a través de la historia

Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas

A lo largo de la historia, la técnica de la danza clásica ha ido evolucionando como todas las cosas en este mundo, y con ello, las coreografías también se han ido adecuando al avance del contexto histórico y social, y por consiguiente la interpretación, vestuarios y estética de los bailarines también han ido cambiando.

Como sabemos, el ballet inició en las danzas de la corte, lo que no exigía un rigor técnico como tal, por lo que corporalmente, la bailarina no necesitaba un cuerpo fuertemente trabajado, sino que se viera bonito para lucir lo elegantes trajes que portaban, que además dificultaban que ellas se movieran con rapidez o ligereza.

María Camargo en 1730, revolucionó la técnica de la danza al acortar las faldas y permitir de esta forma el desarrollo de la técnica de salto en la bailarina, demandando más agilidad corporal.

Dentro del ballet romántico, donde los tutús eran largos y las bailarinas daban la impresión de ser seres irreales y fantásticos, se buscaba que justo las bailarinas dieran la impresión de que flotaban, por lo que se necesitaba de un cuerpo más ligero y afinado que el de las danzas de la corte. Y con el correr de los años, la indumentaria se fue aligerando pasando de esos ostentosos vestidos, a corserts, faldas y tutús vaporosos, que dejaban más al descubierto el cuerpo de las bailarinas, además de la introducción de las mallas rosas, lo que dejaba ver aún más la silueta de las piernas. 

Con la introducción de las zapatillas de punta, el trabajo en el cuerpo de las bailarinas se intensificó debido a que ya se requería de un mayor trabajo técnico, las piernas se alargaron más y las cinturas se afinaron aún más, pues se requería de un abdomen más fuerte para sostenerse en las puntas. Sin embargo, la bailarina se veía como un ser impersonal y sobrio, pues como sabemos, en la antigüedad, el papel de la mujer no era como lo es en la actualidad, independiente, sagaz, incluso hasta retador, sino todo lo contrario, se encontraba en un estado se sumisión, que se reflejaba en movimientos más cortos, discretos, e incluso la mirada era menos altiva y más impersonal, además en el caso de los ballets rusos, la creación de obras y el tema de las coreografías, estaba limitado por el contexto y tensión en que se vivía por parte del gobierno, motivo por el cual, algunas obras tuvieron que ser modificadas.

La instrucción del tutú de plato y el dejar ver completamente las piernas, exigía que éstas tuvieran un excelente trabajo técnico. La muerte del cisne interpretada en 1905 por Anna Pávlova representó un salto en la estética de la bailarina,  vlova interptetada en 1905 por espalda al p por el cual, algunas obras tuvieron que ser modificadas.

o lo contrariom los movimientos eran mucho más grandes y expresivos, e incluso daba la espalda al público durante varios momentos, pieza que actualmente nos sigue deleitando.

Con el paso del tiempo, factores como la evolución en la manera de pensar, de vestir, de que la mujer ocupara un lugar diferente en la sociedad, y el avance de la técnica de ballet, contribuyeron a establecer más retos para las bailarinas, lo que demandaba una técnica más perfecta, cuerpos más virtuosos, es decir, más ágiles, flexibles, y con una técnica impecable, con necesidades de interpretación mayores, pues existen un sin fin de obras con diversos personajes a interpretar.

Al ser las coreografías más revolucionarias, se necesita de dicha actitud para poder reflejar eso en el escenario, inclusive los colores en los vestuarios fueron mucho más diversos.

Actualmente, el estereotipo de la bailarina es que sea inmensamente alargada, fuerte, tonificada, delicada, etérea, sutil, altiva, lo que ha conllevado a cambios físicos, estéticos y psicológicos, donde indudablemente, las bailarinas clásicas de los inicios de la historia, no son del mismo estereotipo de las actuales. 

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lunes, 26 de octubre de 2015

Las técnicas de danza clásica

Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas

A lo largo de la historia, se han desarrollado diversos métodos para la enseñanza de la danza clásica, cada uno con rasgos característicos. Al final no podemos decir que uno u otro sea mejor, los bailarines eligen el que ellos prefieran, muchos incluso deciden mezclar los métodos ya que eso les ha dado buenos resultados.

Los métodos más sobresalientes son:

Técnica francesa: La Escuela Francesa es la cuna de la danza clásica, se desarrolló en La Escuela de Ballet de la Ópera de París, se ha destacado por su elegancia, suavidad y la gracia de sus movimientos. Se pone énfasis en la elegancia y fluidez de los movimientos, así como en los pasos muy rápidos y el pequeño allegro, que es un gran movimiento fluido, para dar la ilusión de deslizamiento por el escenario.

Rudolf Nureyev incorporó sus propias concepciones y su formación en la Escuela Rusa, al vocabulario clásico francés. Incluida en las características del ballet francés está la atención particular de Nureyev a la musicalidad, el ritmo alterado y la precisión de los bailarines, quienes se entrenan con sobriedad, alcanzando un estilo clásico tradicional a la vez que ejecutan pasos rápidos y virtuosos.

Técnica Vagánova: fue desarrollada en Rusia por Agrippina Vagánova, esta técnica responde a movimientos más naturales, despojados de todo adorno, lo cual es acorde a la austera personalidad de la población rusa.

En el método Vagánova, los bailarines concentran sus movimientos en la fluidez lenta y gradual. Para empezar, los estudiantes comienzan por perfeccionar los tendus y pliés (considerados movimientos esenciales) antes de continuar el entrenamiento más avanzado. Sin embargo, algunos han considerado que este método carece de velocidad y dinámica, pero ha creado grandes bailarines a través de las décadas, debido a este perfeccionamiento.

La idea general que persigue esta metodología es poder incluir todo el entrenamiento adquirido en un grand pas de deux.

Técnica Cecchetti: desarrollada en Italia por Enrico Cecchetti, pone énfasis en el trabajo de los brazos, pues estos deben fluir notablemente de posición en posición, propone 8 port de bras (posiciones básicas de los brazos), algunas muy similares a las que ofrecen la escuela rusa y la francesa, no obstante, su nomenclatura corresponde a otro tipo de orden y divisiones.

En esta técnica, es más importante ejecutar un movimiento de forma correcta una vez que marcarlo muchas veces, se centra en la rapidez de los pies, líneas limpias y transiciones suaves entre posiciones.

Técnica Royal: creada por Philip Richardson que congregó a un grupo de maestros como: Adeline Genée (Dinamarca), Tamara Karsavina (Rusia), Lucia Cormani (Italia), Edouard Espinosa (Francia) y Phyllis Bedells (Inglaterra), todos ellos representantes de cada técnica clásica existente en aquel tiempo, y fue así como nació la Association of Operatic Dancing of Great Britain. Por esto, el método Royal Academy of Dance (RAD) se considera el símbolo de la unión del ballet internacional en una sola escuela, consolidándose en un solo método de enseñanza. Con esta congregación, se creó un sistema metodológico para impartir la enseñanza del ballet clásico alrededor del mundo, siendo así uno de los más populares en la actualidad.

Se basa en la progresión lenta para poner atención a las bases técnicas, siguiendo el principio de que al lograrlas, será más fácil para el estudiante incorporar un vocabulario más difícil; se caracteríza por el elegante uso de la cabeza y brazos.

Técnica Cubana: desarrollado por Alicia Alonso, se compone de una mezcla de varias metodologías añadiendo características propias. La ligereza de pies y brillantez interpretativa de la escuela Italiana, la corrección y limpieza de la escuela Inglesa, la fortaleza y virilidad del bailarín de la escuela Rusa, así como también el ímpetu para realizar movimientos con fluidez y naturalidad en los brazos.

Técnica Bournonville: creada por Auguste Bournonville en Dinamarca. Está basada en un uso elemental de los brazos, normalmente manteniéndolos en posición preparatoria. La característica fundamental para los bailarines masculinos es la gran variedad de baterías. Esta técnica pretende captar la atención del trabajo de los pies, debido a que fue desarrollada con el propósito de ser ejecutada en un espacio reducido, ya que los escenarios en Dinamarca eran pequeños a comparación de los escenarios promedio. Por esto mismo, Bournonville hacía un gran énfasis en el trabajo de pies y los saltos; los movimientos debían tener un sentido de ligereza y altura más que de desplazamiento.

La cabeza siempre sigue a la pierna en movimiento; el épaulement y la colocación de los hombros y el torso es muy importante.

Técnica Balanchine: El método Balanchine es una técnica de entrenamiento de ballet, desarrollada por el coreógrafo George Balanchine y aplicado en la escuela de ballet del New York City Ballet. Balanchine es conocido como el padre del ballet clásico moderno (ballet neoclásico). En su metodología mezcla elementos tradicionales de ballet clásico ruso anterior al Vagánova, aunado a elementos técnicos enteramente neoclasicistas.

Se concentra en movimientos rápidos, profundos y muy dinámicos, por lo que exige que los bailarines sean flexibles y que estén en excelente condición física. Los pliés son profundos y se debe poner un gran acento en las líneas corporales. Este método tiene sus propios port de bras: los brazos se colocan más abiertos, menos curveados y las líneas que siguen terminan en muñecas “caídas”. Los arabesques suelen posicionarse con la cadera hacia el público para crear la ilusión de líneas y elevaciones más altas.

Como podemos ver, existen diversos métodos y el que se decida escoger será el correcto debido a que cada quien lo elige de acuerdo a sus condiciones físicas y el tipo de bailarín que quiera llegar a ser y estilo que se desee tener, el decidise por uno solo o mezclarlos, también dependerá de cada persona, lo importante es buscar una formación sólida, que nos convenza de querer seguir bailando ya sea como estilo de vida o como un gusto por la danza, sea cual sea el fin, ¡Sigamos bailando!

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viernes, 16 de octubre de 2015


Efectos psicológicos de la danza

Por: Citlali Guadalupe Trujillo Rivas

Al bailar, no solo involucramos el hecho de movernos, si no que están inmersos sentimientos, emociones, sensaciones y estados de ánimo, junto con la ejecución de la técnica. 

Uno de los efectos psicológicos de la danza, es que nos permite conectarnos con nosotros mismos y con aquellas emociones que podemos tener reprimidas como el estrés, enojo, frustración, tristeza, etc., de ahí el efecto que muchos hemos sentido que al entrar al salón de danza nos transportamos a otro mundo y muchas veces si entramos molestos o tristes, mágicamente cuando salimos eso ha desaparecido.  Puesto que todos esos sentimientos se canalizan de manera positiva, esa adrenalina que sentimos hace que lo demás se quede detrás de la puerta del salón.

Otro efecto de conectarnos con nosotros mismos, es que podemos potenciar nuestra creatividad  y espontaneidad  al estar en contacto con nuestros sentimientos, y de igual manera, esto nos ayuda a socializar con los que están a nuestro alrededor, primero con nuestros compañeros de danza pues compartimos la misma pasión, sin embargo, con las personas de afuera también nos sentimos más abiertos y el hecho de que bailemos representa poder contar algo fuera de los normal a lo demás.

El bailar ayuda a disminuir la timidez y el miedo al ridículo, pues en el escenario estamos expuestos ante muchas personas, y después de haber pasado alguna pena arriba del escenario, el miedo al ridículo va disminuyendo lo que también disminuye la inhibición y al ir teniendo logros y avances en la danza, los bailarines se van volviendo más seguros y confiados en sí mismos, la danza es algo que nos permite tener logros y satisfacciones por nosotros mismos, y es que aunque bailamos en grupo, los avances y logros son personales, lo que nos motiva a querer más y más.

La destreza cerebral que la danza proporciona es algo que nos ayuda a volvernos más ágiles mentalmente y permite tomar decisiones rápidas, pues el bailar significa también resolver las situaciones que se puedan presentar en segundos y así poder aplicarlo a nuestra vida, además de proporcionarnos disciplina y autocontrol, cosa que no solo se limita al salón de danza.
El bailar es algo mágico, único, pues así bailemos el mismo papel, la misma obra una y otra vez, nunca se baila de la misma manera, tenemos unos minutos tan solo para expresar las largas horas de ensayo, en donde todas esas habilidades adquiridas, las emociones y la pasión, se funden para dar lugar a todo eso que compone el arte de la danza, donde a pesar de que la técnica es repetitiva y rutinaria, todo lo que el bailar implica es diferente vez con vez.